domingo, 4 de enero de 2015

Los Reyes Magos. Mi interpretación.

Ya vienen los reyes magos
caminito de Belén
villancico popular


Estamos a pocas horas de la festividad-conmemoración de la Epifanía de Jesús. Este hecho es, posiblemente, el más importante junto con la Resurrección de Cristo para los cristianos. Es el momento en el que Jesús aparece como hijo de Dios ante el Universo, es su reconocimiento. Y esto es así por la Adoración que los tres Reyes Magos realizaron aquella noche de invierno junto a un pesebre a las afueras de Belén.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Evangelio de Mateo (2, 11), versión Reina-Valera, 1960

Esta adoración de los Reyes Magos, que no está claro cuántos son, vino acompañado de la entrega de los tres regalos que conocemos. Oro, que reconoce el poder humano de Cristo, su realeza y su estirpe; incienso, reconociendo su divinidad; mirra, su carácter mortal y quizás su  final histórico.

Lo interesante para mí de este hecho es que estos de oriente, en el caso de que sea Oriente su origen, podría ser indicio de la religión a la que pertenecían, el zoroastrismo. Y aquí comienza mi interpretación libérrima.
Podría ser un tópico, por eso de que vendrían de oriente, pero
quizás sea algo más significativo el hecho de los gorros frigios
que llevan.


Cristo viene a la tierra en el período en el que la franja mediterránea ve el traslado del alineamiento de la Tierra desde la constelación de Aries con la de Piscis, dentro de la cual aún estamos y aún nos queda un par de centurias. Cristo simbolizado como "pescador de hombres" o los cristianos que se reconocían por el símbolo del pez, o el mismo Cristo que era reconocido con las siglas: IXZYS, que significa "pez" en griego y a la vez son las iniciales de Jesús Cristo de Dios Hijo Salvador, pero en griego, claro, tiene que tener algo que ver con la entrada enesta era astrológica, algún tipo de conocimiento de estos temas tenían que tener algunos para que la simbología píscica se extenderia. Cristo simbolizaba ese cambio de era, la era de la Nueva Alianza.

Además, no olvidemos que Cristo consiste en el último sacrificio carnal que el hombre hace ha Dios, Cristo así es el cordero de Dios. El cordero ha sido animal para sacrificios en aquella vertiente mediterránea desde siempre, aún hoy en día los musulmanes han de sacrificarlo de un modo concreto antes de comerlo. Pero, ¿por qué este animal? ¿Sólo por ser el animal más común de ese periodo? No sólo. El hecho de ser un animal propio de estas latitudes es lo que hizo que los antiguos filósofos y sabios reconocieran cierta constelación del cielo con dicho animal, y que antes de la constelación de piscis el punto vernal terrestre estuviera en Aries, la constelación del cordero. Constelación que correspondería con otra edad astrológica y cuyo paso a Piscis coincidió con la venida de Cristo.
De nuevo el gorro frigio.

Dicha edad, la de Aries, fue precedida por la de Tauro, y al igual que Cristo es el último cordero (en este caso podríamos llamarlo místico) sacrificado, simbolizando la muerte de una edad, la de Aries, la edad de Aries sufrió a su vez un cambio de edad desde Tauro y para ello hubo otro "místico" ¿algún enviado de Dios? que como matador del toro aparece representado: ¿Mitra, una encarnación mitraica, un profeta?

Y resulta que esta religión, el Mitraísmo (zoroastrismo, mazdaísmo) era la predominante en la zona de la que supuestamente procedían los Reyes Magos siendo posiblemente sabios que conocían la tradición judaica (por cuestiones históricas que conoceréis) y quizás sacerdotes de su propia religión mística oriental. ¿No sería el zoroastrismo una versión de un judaísmo muy primitivo? ¿No sería una religión que llega a Dios con la misma dignidad y certeza que el judaísmo? En ese caso, los Reyes Magos vinieron a confirmar que Cristo era también su Cristo, como una nueva encarnación de Dios, o quizás la encarnación de Dios, después de profetas como Mitra o Zoroastro.

Hablo indistintamente de Mazda y Mitra, pues considero que hay una relación íntima entre ambos, pero que me resulta ahora imposible a tratarla, por compleja y porque no me veo preparado. Pero sea como fuera, estos reyes magos que serían sacerdotes o algo similar, conocedores a su vez de la traidición rabínica, reconocerían, en definitiva, a Cristo como la continuidad, en la nueva era cosmológica, de la expresión divina en la Tierra.