sábado, 22 de septiembre de 2012

Libro de las Invasiones de Irlanda, con algo de Tolkien.


Hoy quería hablar de un libro que terminé hace poquísimo. El libro es El libro de las invasiones (de Irlanda). El libro está traducido del inglés la parte en prosa, y directamente del original gaélico la parte en verso, con el grandísimo acierto de introducir el verso original en gaélico con un vocabulario a modo de guía junto al original celta. Al final del libro hay un glosario: gaélico medieval-gaélico moderno-español, y un vocabulario español-gaélico moderno. La introducción, el texto y el léxico final son obra de Ramón Sainero, quizás el “celtista” más entendido en España. 
Quizás otro día volvamos a él por otros libros que me gustaría ver.

El libro en sí tiene algunos fallos de edición, por ejemplo: hay números en superíndice sin que a pie de página ni en ningún otro lugar aparezcan las notas (sólo unas 5 o 6 habrá). Nos encontramos también con estrofas más separadas entre sí que otras. Y algún imperfecto en la impresión, que hace que alguna palabra (quizás sólo una en todo el texto) no aparezca bien, pero esto es nimio. La editorial es Akal, básica de bolsillo número 226. En papel ecológico, en octavo ( o cerca). 240 páginas.



Aquí me voy a centrar en algunas cosillas que me han llamado la atención y que pueden ser aliciente para su lectura por parte de vosotros. Por no alargar el comentario no introduciré citas engorrosas, aunque intentaré no dejarme nada en el tintero.

El Leabhar ghabhála (Libro de las invasiones), es una texto que aparece dentro de un manuscrito de 1100, Leabhar Laighneach (Libro de Leinster). Pertenece al Ciclo Histórico, que tratan los hechos más antiguos de la historia de Irlanda. Los otros dos ciclos serían: Ciclo del Ulster ( o de la Rama Roja); Ciclo de Finn o de Ossián.

El libro que queremos reseñar trata sobre las invasiones que sufrió Irlanda desde antes del Diluvio hasta la invasión de los hijos de Mil, los celtas, invasión llevada a cabo desde España. Es un libro que, aunque tiene cerca de la mitad de su extensión en verso, pertenece más al género cronístico que al poético.

Después de leerlo me queda el recuerdo del comienzo, en el que se muestra un grado alto de humanidad, donde los paradigmas que usamos para valorar los héroes, heredados de la tradición clásica, aquí no funcionan. De hecho no es la heroicidad lo que importa, sino los hechos que ocurren. Lo importante no es el personaje, sino qué ocurrió en Irlanda. De ahí que se aleje de cualquier género literario para adentrarse en la Historia. No veremos resaltar a un personaje por encima de otros, cómo sí ocurre en el Ciclo del Ulster, en el que Cuchulainn es personaje central; aquí lo que encontraremos son parrafadas enteras formadas a partir de nombres y genealogías, a veces atrasadas hasta Noé. A veces algún personaje es único, como Breoghán, pero no se le da más importancia que a cualquier otro personaje. Como digo, no se pretende, en ningún momento, resaltar al personaje, hablar de sus virtudes, aunque se puedan mencionar, la intención es avanzar en la narración.

Y por qué resalta especialmente el comienzo, de tal modo que es lo que grabóse en mi recuerdo: porque los hombres pueden morir por convivir con demasiadas mujeres. El hambre, la muerte, etc., están presentes en los personajes, en la historia, como circunstancias normales, siendo, además, tratadas sin ningún tipo de tabú o pudor. Es algo que nos ha llamado poderosamente la atención y que planteamos aquí como propio de esta cronística celta, que la hace especial.

LA HISTORIA

Sin embargo, todo lo anterior es algo que llama la atención, pero mirando a la obra de forma intrínseca. Pero, ¿qué ocurre si la obra la miramos ante la luz de los hechos históricos?
Hay una escuela que rechaza cualquier tipo de relación entre las crónicas y poemas épicos de cualquier tipo con la historia. Es la escuela ¿filológica? ¿histórica? que calló cuando Schliemann, un friki cultural, descubrió Troya.

Como dice González Ferrín, y no cito, ni siquiera parafraseo, pues mi memoria no es tan distante, aunque sí intento rememorar, hay que saber leer, rastrear, lo que de verdad hay en las crónicas, y lo que de ficción fantasiosa (todo es ficción en un texto).  Y eso es lo que a mí me gusta, ver qué hay detrás de los textos medievales. Algo que he intentado hacer ( y no he terminado) con el romance de don Bueso o con el ciclo de los nibelungos. Y es el trabajo que Sainero ha realizado con el Libro de las invasiones en Los orígenes celtas del reino de Brigantia. La génesis de España.

Sainero sostiene la relación entre la invasión de Mil y los celtas goidélicos de Irlanda. Que como E. W. Byron dice (1904, 40) “…encontramos razones para […] para creer que los originales Escotos eran mantenedores de la k- (en la lengua gaélica) y que diferían de anteriores inmigrantes celtas en Irlanda en que provenían de España en vez de Bélgica o la Galia…”. Unimos ambas informaciones: por un lado los Escotos hablaban celta goidélico, y por otro los Irlandeses provenientes de España también. Además, al final de nuestro libro, se dice, en traducción de Sainero (2010, 200):

 “Los dos hijos de Mil, con honor nombrados,
tomaron Erin (Irlanda) y Albain (Escocia);
con ellos les siguieron siempre,
un noble poeta y un arpista.”

Le sumamos además el dato de la mujer de Golam (Mil), quien se casa, creo, con Scota, hija del Faraón de Egipto, y ella es la reina de los scots.

Digamos que cuando los hijos de Mil van a Irlanda, van junto conlos Scots (Escotos) y juntos invaden Irlanda, que parece ser más que la Isla, sino que puede incluir parte de Gran Bretaña. Así, cuando un hijo se va al norte, sería a esa parte de Gran Bretaña, y allí irían los Scots, mientras que el hermano que va al sur, que el poema dice de Irlanda, puede referirse a la isla.

Además, tenemos que aparece más de una vez el nombre Dal Riada en el poema, como lugar en el que se construyen fortalezas, y aquí entro en una elucubración enorme, porque en ningún momento sé a qué se refiere la Dal Riada del texto, ya que siempre viene acompañada por otro nombre, como en Morbul Dal Riada. Pero si es lo que todos conocemos como Dal Riada sería inequívoco la relación entre los escotos e irlandeses, y apuntaría a la identificación del mismo origen, España, tanto de unos como de otros. Siendo Dalriada un reino norteño (no olvidemos al hijo de Mil que tomo el norte de Irlanda por posesión) que incluía parte del Ulster y oeste de la actual escocia, estando el resto de Escocia ocupado por Pictos.

Mi conclusión ya está dicha: los celtas hispanos, de lengua goidélica y quizás emparentados con los tartesos viajaron a Irlanda y la conquistaron, invadiéndola junto con parte de Escocia. Esto se repartió entre dos grupos, quedando en posesión del grupo norteño parte de la isla y Escocia. La Historia nos enseña que con las invasiones vikingas quedaron incomunicadas ambas zonas de la Dal Riada, lo que explicaría el desarrollo distinto entre ambos gaélicos, el escocés y el irlandés en el norte.

Sobre el pasado de esto hay algo que me llamó la atención y sólo quiero comentarlo brevemente aquí: hablando de Golam (Mil) y su pueblo, se nos dice:

[Despúes de Egipto] “Un año de confinamiento para ellos lo efectuaron en Tracia,
hasta que arrivaron [sic] a la morena Dacia.

Estuvieron un mes en la coloreada Dacia,
después en la clara Gotia,
preparados para Deldaint, alrededor de las entrañas de Breoghan,
en el frío codo de España”

Me pregunto: ¿estos celtas goidélicos vinieron con los visigodos desde cerca de la Dacia, en los estertores del Imperio Romano, y una vez aquí siguieron el viaje hacia el norte por barco? ¿Podría ser esta la última invasión celta de la que se nos habla en algunos libros, cuya lengua está más desarrollada que la de la primera invasión (lusitano) pero sigue siendo goidélica? Esto último nos mostraría que todas las invasiones celtas en España fueron realizadas por celtas emparentados.

Por fechas, quizás, aunque habría que comprobar algunas cosillas.

Y QUÉ PASA CON TOLKIEN

“Los hijos de Hador fueron Galdor y Gundor; y los hijos de Galdor fueron Húrin y Huor; y el hijo de Húrin fue Túrin, la Ruina de Glaurung; y el hijo de Huor fue Tuor, padre de Eärendil el Bendito. El hijo de Boromir fue Bregor, cuyos hijos fueron Bregolas y Barahir; y los hijos de Bregloas fueron Baragund y Belegund. La hija de Baragund fue Morwen, la madre de Túrin, y la hija de Belegund fue Rían, la madre de Tuor. Pero el hijo de Baragir fue Beren el Manco, que ganó el amor de Lúthien hija de Thingol, y regresó de entre los muertos; de ellos descendieron Elwing, la esposa de Eärendil, y todos los Reyes de Númenor.”

Comparadlo con:

“Aengus, que quiere decir Mac óg, y Aedh Caom y Cermat Mirbél, los tres hijos de Daghdha, hijo de Ealathain. Los descendientes de Diancecht, hijo de Easairg Bric, son Cu, Ceithen, Cen, Miach, Ciach; Eatan fue una poetisa, madre de Coirpre, Arme dan bainliaigh, son las dos hijas de Dancecht. Brigir bainfile, hija de Daghda; tenía dos bueyes Fe y Men, lo mejor de Femhen, puesto que existía un lugar de pastos donde solían pastar. Uillen Faob-ardearg, hijo de Caithir, hijo de Namhat, hijo de Eachdhach Gairbh, hijo de Duach Teimin, ante él cayó Manannan en la batalla de Cuillen”

El primer texto pertenece a El Silmarillion (citado por:2002, 200), el segundo, al Leabhar ghabhála (págs.. 127-128). Creo que es obvia la influencia que las crónicas medievales ejercieron sobre Tolkien, quizás esta misma que estamos comentando aquí. Tampoco es de extrañar, Tolkien quería con esta obra que murió sin acabar realizar una crónica de la Tierra Media desde su creación hasta el comienzo de la Cuarta Edad, la cual ya estaría tratada en la Biblia. Por otro lado, ese interés por la literatura medieval, le llevó a imitarla, o a recrearla, de un modo moderno, pues no creáis que El Silmarillion contiene muchos párrafos así, de hecho es el único de este cariz.
Podemos encontrar otros párrafos que huelen a Tolkien (mejor sería decir que algunos de Tolkien huelen a crónicas celtas):

“Los Goedhil se fueron a Temair. Su nombre ahora era Druim Caoin en la época de los Tuatha De Danann, pero los Fir Bolg la llamaban Liathdruim, quienes tenían tres reyes en Liathdruim llamados Mac Cuill, Mac Cecht y Mac Greine. Los hijos de Mil pidieron el trono, formar juicio o presentar batalla” (180-181).

En definitiva, es un libro que resulta poco interesante para aquellos que buscáis literatura sin más, descontextualizada. Aquí tenemos una obra muy concreta con una función muy concreta, y si no se va buscando leer esto, no interesa. Resulta hasta tedioso. Sin embargo, para el que ya haya leído obras medievales del estilo, crónicas, poemas épicos, etc., puede llegar a disfrutarla al pensar, mientras lee, lo que hay destrás de esta obra. Como digo, no hay interés artístico, sino histórico y lo que yo llamo, frikismo cultural.

Bibliografía:

Byron, E. W., Studies in the history and distribution of the ancient Goidelic Language and Peoples, Oxford University Press (London), 1904.
Sainero Sánchez, R., Leabhar ghabhála (Libro de las invasions), Akal, Madrid, 2010.
                -Los orígenes celtas del reino de Brigantia. La génesis de España, Abada, Madrid, 2009.
Tolkien, J. R. R., El Silmarillion, Minotauro, Madrid, 2002.