viernes, 28 de noviembre de 2014

Panero y relojes de bolsillo

Hoy es el día de las librerías. No sé quién ha instaurado esto, ni por qué, ni para qué. Cuando para mí todos los días son de todo lo que amamos, no tiene sentido darle más importancia en uno concreto a algo en concreto. Pero más allá de cuestiones sentimentales, no he ido a comprar un libro por ese motivo (pathetic fallacy alert!), sino porque había un descuento en la librería de la que soy asiduo en Úbeda (al menos hay que tener una librería de cabecera que no sea digital). En mi caso es Libros Prohibidos.  Por el descuento y por un libro que regalaban y por un sorteo de más libros aún. Motivos y más motivos para ir a comprar un libro. O más, pero en mi caso con uno estaba bien.

os dejo una adivinanza ¿Cuál es el comprado y cuál el regalado?
No tengo mucho más que contar hoy, excepto que no perdáis la oportunidad de comprar un libro siempre que tengáis la oportunidad. Además de que mañana trabajo recogiendo ramas del suelo de una poda y que hace un día perfecto de llovizna y blancor para pasarlo estudiando oposiciones y leyendo y viendo series y películas.