viernes, 20 de junio de 2014

El año del jabalí, de Miguel García Freijanes

No soy aficionado a la novela policíaca. Me atrevería a decir que esta es la primera que leo como tal. En concreto una novela negra de nuevo cuño. Esta novela es la primera de este género del escritor, tanto de novela como de poesía, y compositor Miguel García Freijanes. En ella un abogado recibe la llamada de un desconocido que busca su ayuda, por ser un buen abogado en casos "extraños", a causa de un asesinato que por momentos se va a complicar. El abogado acaba ayudando de un modo excepcional para acabar implicado en una investigación apasionante.

Por otro lado, hay una competición involuntaria entre el abogado y la Guardia Civil, la encargada por parte de la justicia de investigar el caso del extraño asesinato. A partir de esta doble investigación, se establecerá un juego de pistas no muy claras, deducciones atrevidas, detalles interesantes, juegos cibernéticos. Cada rama de la investigación nos va llevando por un derrotero cada vez más distanciado pero que acaban en la misma conclusión... o no del todo. Ya que el abogado acaba descubriendo algo que la Guardia Civil pasa por alto.  
Yo con el autor y una amiga poeta
en el I Encuentro Internacional de Poetas, Ciudad de Úbeda
El misterio comienza con el asesinato de una persona que es confundida por cuatro cazadores con un jabalí. Sin embargo, la bala no coincide con la munición de los cazadores. Pasan de sospechosos a testigos y de nuevo recae la sospecha en los cazadores. De un modo inesperado, se van hilvanando pruebas con hechos y deducciones, de modo que nunca está claro quién ha matado a esa persona, hasta, cómo no, el final.
Pero hay algo más. El personaje del muerto es clave y le da interés a la historia, ya que no ha muerto el simple cartero del pueblo, sino que éste mismo esconde un secreto, un misterio que es lo que hace que la investigación, por parte del abogado, sea intensa y emocionante en un nivel intelectual. ¿Tiene algo que ver este secreto con su muerte? Si al final el asesino queda claro, no parece tanto el porqué y cómo afecta estos secretos que se esconden y silencian en los espacios rurales de una España sencilla, sin problemas.
¿Habrá más desarrollo de esa trama?

Detrás de la novela hay un trabajo de investigación histórica y religiosa que se nota a lo largo de la novela, hasta el punto de que se ha convertido en imprescindible y si dicha fundamentación documental hubiera sido más débil, la novela no habría resultado tan creíble y verosímil. 

Por otro lado, tengo que destacar el estilo trabajado del autor, que demuestra su tendencia poética, en descripciones hermosamente construidas y breves disertaciones al más puro estilo modernista. Si algún detalle que nos disgusta en este sentido hay, no es suficiente para deslucir el bello resultado que en general se consigue como texto final.

Siguiendo con lo formal, es interesante el tratamiento del narrador. La novela comienza como una confesión, la del abogado, que narra en primera persona sus experiencias. Sin embargo, la novela, que está separada en epígrafes que tratan, de forma independiente, cada una de las líneas narrativas, parece contener otros narradores. Cuando no es el abogado el centro de atención de un epígrafe (la novela está dividida en capítulos que a su vez se componen de epígrafes), dicho epígrafe es narrado en tercera persona, sin hacer referencia a un yo que nos dejaría claro si es el mismo narrador que el de los epígrafes cuyo protagonista es el abogado. Por tanto, este juego de inseguridad produce un efecto interesante que ayuda a un cambio de perspectiva virtual que nos place. 

Miguel García Freijanes es, como he dicho, novelista, con dos novelas hasta la fecha: la que presentamos aquí que fue su primera novela publicada y La diáspora de los gatos, thriller histórico sobre un asesino en serio de la II República, que podéis comprar aquí, tanto en papel como en PDF: http://www.bubok.es/libros/190959/LA-DIASPORA-DE-LOS-GATOS Tenemos información de primera mano de que tiene otras novelas "cociéndose".


También escribe poesía, aunque, si no me equivoco, sólo ha publicado en la antología del I Encuentro Internacional de Poetas, Ciudad de Úbeda, aunque actualmente está a la espera de la publicación de un poemario: Aquellas imperfecciones que nos hacen humanos.